lunes, 6 de octubre de 2014

Bolivia y Chile: Desde Uyuni hasta Atacama

Después de unos días de autobús, una cama sabe a gloria y eso que los autobuses en estos países son muy cómodos.
Nos levantamos temprano para reservar la excursión a Uyuni antes de las 9:30 ya que la mayoría de los tours salen sobre las 10:30.
Vamos a tiro fijo, teníamos dos o tres agencias miradas con buenas críticas así que hicimos comparativa de servicios, precios y seguridad (es común que algunos conductores beban durante el tour así que hay que buscar una agencia que te dé confianza) y finalmente cerramos trato con una de ellas.
Contratamos el tour de 3 días y 2 noches con destino final San Pedro de Atacama en Chile y atravesaremos el salar en jeep parando en los diferentes puntos de interés ya que las distancias son muy grandes, así que.....poco ejercicio estos días, no todo va a ser atravesar montañas ;)

Salar de Uyuni era uno de los destinos estrella para nosotros ya que la ruta tiene unos paisajes increíbles y muy diferentes a lo largo de todo el recorrido. Como lo definió nuestro amigo Alejandro: "es una orgía de paisajes" ;-)

A las 10:30 nos pasó a recoger por el hotel nuestro jeep, dentro ya nuestros 4 compañeros de viaje, una pareja de franceses, Rebeca y Philippe, y una pareja formada por una española y un italiano, Marta y Giuseppe.


Primera parada, el cementerio de trenes, que está a las afueras del pueblo, unos 20 minutos para unas fotos rápidas. Un montón de vagones y locomotoras oxidadas en medio del desierto, un buen fotógrafo tendría para horas ya que las fotos quedan muy chulas.

Montamos en el jeep con rumbo al salar y a medida que nos acercamos el paisaje va cambiando, una vez dentro el suelo se vuelve blanco y circulamos literalmente sobre sal.

El salar es enorme, mide unos12.000 km2 y mientras lo atravesamos vamos parando en diferentes zonas: montones de sal, llanuras interminables de sal, cada lugar más impresionante que el anterior, y otra vez un paraíso para hacer fotos.


 Paramos para comer en un antiguo hotel de sal, que ahora se utiliza como comedor para los tours, nos sentamos a la mesa de sal sobre asientos de sal!
Después de comer, tiempo para disfrutar, pasear y sacar fotos sobre la inmensa llanura de sal, te podrías tirar horas sacando fotos, cada cual más original.




Seguimos ruta en nuestro 4x4 hacia la isla Incahuasi. Esta isla sobresale en medio del salar y es muy curiosa porque esta llena de cactus enormes, y además porque es un fósil en sí mismo.
Su estructura y su base están hechas principalmente de corales fósiles y es que el Salar fue hace millones de años un inmenso lago salado dónde abundaba el coral. El lago se evaporó y toda la sal se acumuló para dar lugar al gran salar de Uyuni.


Tras la visita a la isla dejamos el salar. Pasaríamos la primera noche en un hostal de sal, los muros, las mesas, sillas, todo es de sal, incluso nuestros somieres.
La cena buenísima, el típico "pique macho" boliviano para todos (diferentes tipos de carnes sobre unas patatas fritas con huevo cocido, pimiento, tomate y cebolla pochadita) y acompañada con una botellita de vino cortesía de nuestros compis franceses estaba mucho mejor.
Cenamos tan pronto que todos nos fuimos a dormir temprano para madrugar al día siguiente y seguir nuestro rally ;)

El objetivo del segundo día es ver las diferentes lagunas donde se pueden observar los flamencos. En esta zona, tanto en Bolivia como en Chile hay muchísimos flamencos. Hay 3 especies diferentes y aunque desde la distancia es difícil distinguirlos, se diferencian principalmente por su pico.

La primera parada fue en un mirador para ver el volcán Ollagüe. De ahí salimos para comer muy temprano en la laguna Cañapa, donde pudimos ver los primeros grupos de flamencos en acción. La verdad es que estas aves son espectaculares por sus colores y su gran estilo, tanto paradas como en vuelo.

Comimos a la orilla del lago, Alejandro abrió el maletero como mesa y nos buscamos unas rocas como asiento para comer con vistas hacia el lago. El lugar no podía ser mejor y boquiabiertos observábamos el colorido del paisaje y a los elegantes flamencos.

El sedimento blanco que se acumula sobre las lagunas es borax
Pero el espectáculo de esta laguna no era nada comparado con el de la siguiente, la laguna Hedionda.
El nombre proviene de su olor, que es bastante desagradable debido a la presencia de azufre. En esta laguna había muchísimos más flamencos, era realmente impresionante y lo mejor de todo el poder verlos muy cerca.

Después de aquí nos dirigimos al mítico árbol de piedra. Se trata de una zona de formaciones rocosas de origen volcánico en medio del más absoluto desierto, que crean formas curiosas y entre ellas la más conocida es el famoso Árbol de Piedra.

Buen sitio otra vez para hacerse unas fotos muy diferentes, otro paisaje difícil de ver en otra zona del mundo.


Volvemos a subirnos al jeep para dirigirnos a Laguna colorada, dentro de la Reserva Eduardo Avaroa, y sí, increíblemente la laguna es de un color rojo intenso, debido a diferentes tipos de algas que le dan este característico color, y está de nuevo llena de flamencos. Otro paisaje para quedarse con la boca abierta...


Ya está bajando el sol, así que después de un paseo por la orilla del lago y hacer un ciento de fotos nos vamos para el albergue.
Esta noche toca compartir habitación con el grupo y con el frío que hace fuera compartimos también antes de cenar unas cervecitas y un picoteo.

La cena se sirve pronto y entre charlas nos bajamos también dos botellas de vino para entrar en calor y poder soportar una noche muy fría en la que la temperatura baja hasta unos 10-15 bajo cero.
A las 9 de la noche nos cortan la luz (las placas solares solo tienen luz para un par de horas ), así que para la cama que además toca madrugar.

Nos abrigamos mucho y dormimos ya casi con la ropa del día siguiente puesta porque a las 5:00 de la mañana tenemos que estar en pie. Con un frío de muerte y aún encima sin luz, a las 5:30 nos esperaba el desayuno en la mesa y a las 6:00 salimos con destino a los geysers "Sol de la Mañana".

Por desgracia la calefacción del jeep estaba estropeada y nos tocó ir con toda la ropa de abrigo puesta y los sacos de dormir dentro del coche para soportar el frío hasta que el sol empezara a calentar un poco, ya que la temperatura exterior en ese momento era de unos 15 grados bajo cero...sí, para morirse.

La zona de Geysers Sol de la Mañana está en una parte volcánica muy activa y son una serie de fumarolas de diferentes tamaños. La atracción turística es un geyser que esta preparado para que salga continuamente vapor calentito pero no demasiado, así que es perfecto para hacerse las fotos de turno.

Desde allí, ya con un poco más de temperatura en el cuerpo, nos ponemos en marcha a la siguiente parada: los baños termales.
Aunque debe hacer un par de grados bajo cero sacamos ánimos para poner el bañador y cual rayos meternos en el agua sin pensarlo.
La temperatura del agua es de unos 34 grados pero hace tanto frío fuera que cuando te metes el agua quema y tu cuerpo necesitas adaptarse.
No estuvimos mucho tiempo pero el suficiente para pasar un buen rato y entrar en calor de verdad, porque una vez sales y a pesar de que sigue haciendo frío tu cuerpo no lo nota tanto. Hace tanto frío fuera que el pelo mojado se congela, empiezas a notar las puntas escarchadas y duras....rara sensación.

El viaje esta llegando a su fin así que hacemos una parada corta en el llamado desierto de Dalí, que por sus colores y formas recuerda a los cuadros de este pintor, a pesar de que el nunca ha estado en estos parajes.
Última parada en la laguna verde, su color es debido al sedimento de diferentes minerales y según como sople el viento puede que no la veas verde (como fue el caso). Está  rodeada de volcanes, con el Licancabur al frente y la frontera de Chile muy cerca.

Nosotros continuamos viaje hasta San Pedro de Atacama así que nos dejan en la frontera para coger el transfer hasta Chile, nos despedimos del grupo y siguen con el viaje de vuelta hasta Uyuni (les esperaban 7 horas de camino).
En un par de horas, trámites aduaneros incluidos, llegamos a San Pedro. El paso de Bolivia a Chile nada tiene que ver con la frontera de Bolivia que pasamos unos días atrás...se ve a leguas que son dos países muy diferentes.

Llegamos a San Pedro y esto es otro mundo, que calor!, nos sobra toda la ropa. La ciudad esta en el desierto así que la estética es muy de peli del oeste y vamos viendo que la 'ciudad' es hecha para el turista. Caminos de arena, casitas de bajas de madera, muchos perros por la calle, bares muy chulos, buenos precios y un ambiente medio hippie muy entretenido.
El pueblo es muy pequeño así que mientras paseábamos para buscar hostel nos dio para ver todo el centro.
Llegamos de pasar un frío infernal a tener un tiempo excelente, calorcito de día que incluso puedes ir en chanclas y pantalón corto pero unas noches frías donde la temperatura baja hasta los 8 o 10 grados.

El primer día lo dedicamos a descansar, pasear por el pueblo, actualizar blog, hablar con la family, vamos...de relax.
Hay varias excursiones posibles, pero mucho de lo que se puede ver es muy parecido a lo que ya hemos visto en Bolivia (salares, lagunas con flamencos y mucho desierto), así que después de investigar nos decidimos por 2 excursiones: la excursión del Valle de la Muerte y Valle de la Luna; y la observación astronómica. Con el tiempo que nos sobre ya veremos.

La excursión de Valle de la Luna nos encantó. Primero fuimos al Valle de la Muerte, un valle en medio del paisaje desértico dónde lo más curioso es ver los diferentes sedimentos que quedaron al descubierto cuando se formó el valle. Es un paisaje extraño, que más bien parece otro planeta. De hecho cuando la NASA necesita poner a prueba un robot destinado a explorar Marte o descubrir formas de detectar vida en los entornos más inhóspitos, por lo general acuden al desierto de Atacama, que además de ser el lugar más seco del planeta, tiene una sorprendente similitud con el planeta rojo.

De allí, camino al Valle de la Luna, paramos en un mirador desde donde se puede observar todo el área del desierto, el salar y los valles, con los volcanes y los Andes al fondo, grandes vistas de un paisaje singular.
Con el autobús pasamos a la reserva del valle de la Luna y directos nos llevan a unas cuevas de sal donde nos adentramos para ver la formación de rocas de sal y es que parte del desierto también es un salar. Las cuevas tienen tramos angostos y sin luz por lo que el guía nos reparte unas linternas frontales. Realmente curioso encontrarte con algo así en el desierto.

 El sol va bajando y llega el momento cumbre de la excursión, nos acercan a una zona dunar y caminamos sendero arriba para subirnos a un lateral de una inmensa duna y poder ver la impresionante puesta de sol en el Valle de la Luna. 
Pero el verdadero espectáculo no está justo donde se pone el sol, si no a la derecha del sol donde se ve como las montañas de la cordillera de los Andes cambian de color a medida que la luz cambia de intensidad. La verdad es que fue una excursión muy completa y muy recomendable.


                                  

Llegamos a San Pedro de noche y vamos directos a la agencia para preguntar por la observación astronómica. Ya en la puesta de sol se veía alguna nube así que, muy a nuestro pesar, sin un cielo 100% descubierto no se hacen las observaciones. En el desierto más seco del mundo, donde se supone que casi nunca está nublado, tuvimos la mala suerte de no tener ninguna noche despejada...pero bueno, en un año no va a estar siempre el clima de nuestro lado y lo cierto es que hasta ahora no nos podemos quejar
El desierto de Atacama tiene el mejor cielo para la observación astronómica y en él se sitúan un gran número de telescopios y observatorios astronómicos. Además en él está el proyecto A.L.M.A., un telescopio inusual formado por 66 antenas muy potentes en el que colaboran países de 4 continentes con el objetivo de descubrir como se formó el Sol o como se forman las galaxias.

Último día, aprovechamos la mañana para alquilarnos unas bicis e ir a la Quebrada del Diablo, después de una ruta de unos 8 km sobre caminos de tierra y arena, cruzar un riachuelo descalzos con las bicis a cuestas (bueno, más bien, Juan cargó con las dos bicis:)) llegamos a una pequeña garganta transitable con la bici.
A la entrada dos perros como guardianes a la puerta del infierno, nos estaban esperando. Nos acompañaron durante todo el recorrido a la espera de que les cayera algo de comer, realmente su compañía fue muy grata.

Otra vez un paisaje de película donde te ves rodeado de altas paredes de tierra y sal. Después de recorrer unos 4 km por dentro de la garganta nos volvemos al pueblo para comer.

Tuvimos la tarde libre porque el autobús para nuestro próximo destino salía de noche, nos dio tiempo a ducharnos, pasear y cenar antes de volver a Perú, para visitar Arequipa y el Cañón del Colca.
Han sido apenas 3 días en Atacama pero ha merecido la pena, ahora nos espera un viaje muuuuy largo, 3 autobuses, y unas 20 horas para llegar a Arequipa.
Gracias otra vez a los autobuses cama sino sería imposible hacer estas locuras por carretera.

Arequipa nos espera.....

Información viajera:

Salar de Uyuni

Empresas tour salar de Uyuni: Cordillera Tours o Empexsa, pero tened en cuenta que no es una excursión lujosa, la comida y los lugares donde se duerme y la comida están bien, pero nada más. Siempre pagando más por un tour superior se pueden conseguir mejores hoteles e incluso mejor comida. También hay opciones de más o menos días.
Nuestro tour lo hicimos con "Empexsa" y quedamos muy contentos, os lo recomendamos

Atacama

Observación astronómica: "S.P.A.C.E." es la pionera en esto y al parecer la mejor por lo que hay que reservar con antelación. Los dueños son una pareja de astrónomos franceses que fueron los primeros en acercar la astronomía al turista en el desierto de Atacama.
Hay otro observatorios como "Ahlarkapin" que también están bien y no hace falta reservar con tanta antelación.

Excursiones en San Pedro: Nosotros hicimos nuestra excursión con "Expediciones Latchir" y realmente 100% recomendables
Igualmente hay un montón de agencias en la calle caracoles, recomendamos también Desert Aventuras

Alojamiento: Nos alojamos en "Residencial Chiloé" por unos 28 € la noche en habitación matrimonial con desayuno. Chile ya tiene otros precios en alojamiento y la mayoría de los sitios que preguntamos eran mas caros. El restaurante tiene muy buena comida y un menú de unos 6 euros muy completo.

Restaurantes: Como el pueblo esta hecho para el turismo hay un montón de restaurantes, esperábamos que al ser Chile los precios serian altísimos pero lo cierto es que se puede comer bien de precio y la mayoría de los sitios tienen menús entre 6 y 10 euros.

Autobuses
Atacama - Calama - Arica: con "Tur-bus" en bus cama hasta la frontera de Perú.
Arica - Tacna: autobús de una hora que se encarga de hacer el paso fronterizo tanto para salir de Chile como el de entrada en Perú. Son autobuses que salen cada poco de una pequeña estación próxima a la terminal.
Tacna - Arequipa: hicimos el recorrido con la empresa "Flores", cogimos esa porque era la primera que salía y sino teníamos que esperar una hora en la estación, pero no es de las mejores empresas. Hay alguna otra empresa con autobuses mejores como "ExcluCiva" y creemos que mas recomendable

viernes, 19 de septiembre de 2014

Bolivia: de La Paz a Potosí

Salimos para La Paz desde Copacabana y después de 3 horas de bus llegamos a la capital a eso de las 17:30, hora boliviana.
Como estamos en el lago Titicaca parte del trayecto en bus se hace en ferry (si se puede llamar así) y se cruza una estrecha parte del lago para ahorrar algo de tiempo. 

Cuando hablo de ferry me refiero a que los pasajeros bajamos del bus para cruzar en unas lanchitas y mientras, el autobus cruza sobre una plataforma de madera.....quizá así fue como empezaron los ferrys para coches ;)

Nada más llegar a la Paz  y en la misma estación reservamos nuestro autobús  nocturno a Potosí para las 20:30 h.
La estación es un caos de compañias por lo que nos fiamos de la que tiene mejor mostrador y autobuses más nuevos. En Bolivia al igual que en Perú hay que tener cuidado con los buses, ya que suele haber muchos accidentes mortales (estas noticias normalmente no llegan a España), hay rutas críticas dependiendo de las carreteras y de la zona. En concreto La Paz - Uyuni es una de  esas rutas.

La Paz  no es una ciudad que nos atrayera especialmente, así que, a pesar de que nos recomendaron quedarnos un par de días, decidimos ver lo básico en unas horas y continuar rumbo a Potosí.
Es una ciudad caótica, muchísima gente por la calle y mucho tráfico. El centro y la parte principal de la ciudad están en un enorme valle entre montañas y la otra gran parte de la ciudad está situada muy por encima, en el barrio que llaman el Alto.
En escasas dos horas decidimos visitar lo principal, todo estaba relativamente cerca y lo pudimos hacer andando.
Primera  parada en el teleférico, que lleva un par de meses en funcionamiento y sale de la parte de atrás de la antigua estación de tren, diseñada por Eiffel, y sube hasta El Alto. 
El recorrido dura unos 12 minutos y sobrevuela la ciudad con unas vistas espectaculares a la vez que curiosas, ya que pasas por encima  del inmenso cementerio de la ciudad. Perfectamente se le podría llamar "ciudad de los muertos" con todas las letras porque las tumbas y nichos estan ubicados como en edificios de varios pisos. Es tan grande que realmente impresiona.  


Esta es la primera línea de teleférico de unas 7 que hay proyectadas y la verdad es que es una gran idea para evitar el largo camino y el brutal tráfico entre el centro de la ciudad y El Alto. La ingeniería es Española, y de hecho en el barco volviendo de la Isla del Sol pudimos conocer a un barcelonés que está temporalmente viviendo el La Paz para trabajar en el proyecto.

Hicimos viaje de ida y vuelta y desde la base del teleférico fuimos calle abajo hasta  el Mercado de Lanza  para pasar por la sección de zumos, buenisimo el de papaya con frutilla. Ya sabeis que para nosotros los mercados  son visita obligatoria.
Muy cerca teniamos la plaza principal y el barrio de las brujas, aunque ya era de noche, es una zona muy concurrida. 

El barrio de las brujas  es un conjunto de calles lleno de tiendas especializadas en todo tipo de hierbas, velas, animales, amuletos y lociones para hacer conjuros y ofrendas. Lo mas peculiar, los fetos de llama disecados, que al parecer se ponen bajo los cimientos de las casas para atraer la buena suerte!.
Puede sonar a pelicula de miedo pero el tema de la brujeria esta muy arraigado en Bolivia al igual que en Perú, la gente de allí dice que si hay tanta cultura sobre esto es porque ven resultados.
Aunque en el centro se pueden ver estas calles en representación de todo este mundillo, realmente la mayoria de estos puestos están en el El Alto, a donde la gente de la ciudad y alrededores realmente va a tratar los temas importantes. 
Nos han comentado que como toda magia hay buena y mala, todo depende de cómo y para qué se use. 
Ya veis, "Meigas....habelas hainas", jejejeje

Tras esta visita exprés a La Paz cogemos el autobus que después de 10 horas nos deja en Potosí muy temprano para poder aprovechar el tiempo al máximo y no tener que hacer noche
Llegamos a Potosi con las ideas claras, queríamos ver las minas y la casa de la moneda. 
A muchos os sonará el nombre pero seguro que no ubicais esta ciudad en la historia.

Nada más llegar, despues de cambiar de estacion de bus, comprar nuestros proximos billetes para Uyuni, dejar las maletas y darnos prisa en buscar una agencia para hacer el tour de las minas por la mañana,  ponemos rumbo hacia Cerro Rico a las  9:30h con la agencia Big Deal.
Cerro Rico es la montaña en las que están las famosas minas de plata principalmente, pero tambien se extrae cobre, zinc y hierro entre otros.
El tour de las minas es quizá un poco extraño, lo primero es que te hacen firmar un papel en el que en caso de muerte o accidente tu eres el único responsable,  esto da un poco de respeto,  pero luego te das cuenta de que es parte del juego, los guías son  ex mineros profesionales y están muy atentos a que no pases por zonas peligrosas y no te ocurra nada.

Empezamos en el mercado minero, donde los mineros compran lo que necesitan antes de ir a la mina, y donde los turistas compramos regalos para ellos, ya que es costumbre llevarles algo a los mineros que te encuentras trabajando.
Los regalos mas típicos son cuadernos para sus hijos, zumos, refrescos, dinamita!, alcohol potable de 96 grados!, y hojas de coca.
Los mineros están durante toda su jornada mascando hojas de coca, les ayuda a mantenerse activos, a evitar el hambre y además la usan como reloj. Se meten una pelota enorme en la boca y cuando esta pierde ya todo el sabor, eso quiere decir que es la hora del descanso. Un rato de relax,  otra pelota de coca para dentro y a currar! Muy curioso!

Con los regalos en mano toca ya ir a cambiarse para entrar en acción, seremos mineros por un día. 

Primero nos llevan a ver los 'ingenios', que son las máquinas que utilizan para separar el mineral de valor, del no valioso.
Se utiliza un proceso químico/mecánico bastante sencillo. Las rocas extraídas se tratan con una serie de reactivos químicos que permiten separar el mineral, este forma una espuma que flota y se separa del resto. Luego se seca al aire durante unas semanas.
El resultado no es mineral puro, si no mezclas de varios como Zinc, Plata o Cobre, que después se envían a otros países para separar y purificar, ya que en las minas de Potosí no tienen esa tecnología.
Muy atrás quedaron los tiempos en que estas minas eran muy ricas en plata y en Potosí se acuñaban monedas para medio mundo.


Puestos ya en situacion llegaba el momento de entrar a las minas, estuvimos como 2 horas recorriendo distintos túneles, algunos amplios y otros muy estrechos y agobiantes donde no podías levantar la cabeza. 
Lo interesante de la visita no solo es ver los túneles sino ver como trabajan y que te cuenten un poco su vida.
Nos encontramos con varios mineros trabajando, carretando mineral o preparando la dinamita para detonar. Es duro ver las condiciones en las que trabajan, muchas horas bajo tierra, respirando polvo de mineral muy dañino para su salud pero el trabajo está bien pagado y a día de hoy la mayoría de las minas son cooperativas, con condiciones reguladas y los mineros nos comentaron que les compensa económicamente. 
Finalmente pudimos conocer al "Tío" de la mina. Aunque los mineros son cristianos, en la mina hay otro Dios al que diariamente le hacen sus ofrendas y le piden protección, tener un buen día de trabajo y encontrar mineral.
Se sientan en torno a él, le ofrecen y beben alcohol 96 'potable', le ofrecen hojas de coca y cigarrillos, y hacen sus peticiones.  Allá  abajo tienen  sus propias  tradiciones y creencias, por cierto, bastante curiosas.
El Cerro Rico tiene un "Tío" en cada mina y aunque está representado por una especie de diablo 'muy viril', cada uno es totalmente diferente.
Despues de unas horas intensas salimos de la mina bastante cansados, pero contentos, ya que es una excursión que impone respeto, pero una vez termina te das cuenta de que los guías son profesionales y siempre están pendientes de la seguridad del grupo.

Terminamos justo para la hora de comer y sin mucho tiempo, ya que había que aprovechar el día, nos fuimos a visitar  el museo de la casa de la moneda. A parte de que es un museo interesante, con visita guiada incluida, es la combinación perfecta para saber que se hacía siglos atrás con la plata que se extraía del Cerro Rico.
Esta plata se llevaba a la casa de la moneda, donde se fundía en los hornos y se laminaba para con ella acuñar durante siglos monedas para el Reino de España y más adelante para la República de Bolivia.
Pudimos ver los hornos, las primeras maquinas laminadoras de metal (se trajeron de España en el siglo XVIII y funcionaban tiradas por caballos) y pudimos compararlas con las maquinas mas modernas de finales del siglo XIX, importadas de USA, y que funcionaban a vapor.
Además el edificio en si es imponente y hay colecciones de pinturas, minerales,  objetos realizados con plata y por supuesto monedas. Algunas de estas monedas fueron recuperadas de los naufragios de los barcos españoles que se iban para Europa cargados de dinero y objetos de plata...se podría decir que hicimos las Américas...
Visita muy interesante y recomendable si pasas por Potosí. 

Y ya sin tiempo para más se podría decir que... misión cumplida!, justo a tiempo para coger el bus para Uyuni sin tener que hacer noche.
Realmente todo esto fue posible gracias Alejandro y Victoria, que los conocimos en el Titicaca. Alejandro nos dio las instrucciones precisas para enlazarlo todo y así ahorrar tiempo. La comunicación entre viajeros es valiosa y siempre se aprenden un montón de cosas.

Subimos al autobús y 4 horas más tarde llegamos a Uyuni justo para buscar un sitio donde  dormir.
Buenas noches!!!

sábado, 6 de septiembre de 2014

Perù y Bolivia: Lago Titicaca


Dejamos Cuzco bastante tarde para irnos en bus nocturno a Puno, base para ver las islas peruanas del lago Titicaca.
Después de 7 horas en un bus muy cómodo, que le da mil vueltas a los españoles, llegamos a Puno muy temprano para empezar la excursión de dos días a tres islas, Uros, Amantaní y Taquile.


Primero visitamos las islas de los Uros, una población pre-inca que con la invasión inca dejaron tierra firme y se fueron a vivir a sus balsas de totora (junco), han evolucionado y ahora viven en islas flotantes hechas del mismo material. Realmente es una población peculiar e impresiona ver donde viven, ya que parece el escenario de una película.
Nos explicaron su forma de vida y como construyen las islas, cada 2-3 semanas tienen que cambiar el suelo y  cada 25 años tienen que hacerla entera porque la base se va pudriendo, menudo trabajo!
El conjunto de islas son como una ciudad donde tienen todo lo necesario, colegios, centro medico,  etc

Aunque todavía tiene cierto encanto es ya demasiado turístico. Hace unos 10 años solamente había unas 20 islas flotantes y ahora hay más del doble, ya os podéis imaginar que su mayor fuente de ingresos es el turismo, aunque también viven de la pesca y el trueque.

Ponemos rumbo a Amantaní, una isla a 3 horas en barco, donde fuimos acogidos por una familia local durante un día para una experiencia de 'turismo vivencial', un concepto muy interesante aunque de entrada pueda sonar un poco raro.

Nada más llegar a la isla nos reciben representantes de cada familia y  nos reparten en las casas..."Es como un deja vu, ...en mi mente recuerdos de  los viajes con el grupo de baile cuando nos repartían en las casas del grupo de intercambio :)"
Nuestra anfitriona es Emiliana, que nos recibe junto a su hija Melisa, de ojos muy vivos y algo tímida, sólo tiene 2 años.

Vamos caminando a su casa pero ni siquiera hay un camino, te empiezas a dar cuenta que no hay luz eléctrica, solo pequeñas placas solares y cuando llegamos a la casa vemos que tampoco hay agua corriente, tienen el patio lleno de barreños.
Son familias con pocos recursos que viven de la agricultura y el turismo principalmente, la isla apenas tiene infraestructuras y prácticamente todas las casas son de adobe.
Llegamos para comer así que nos tenían la comida preparada, todo estaba buenísimo. Comimos en la cocina, pero creo que nadie se la podría imaginar.
La cocina es una habitación con una mesa, no hay nevera y por supuesto tampoco televisión porque que la placa solar que tienen solo da para poder tener una bombilla encendida en la cocina por la noche y como mucho cargar un poco el teléfono móvil de los dos hijos mayores (ni luz, ni agua, ni tele pero que no falte un móvil...).  En una esquina tienen leña, cocinan directamente sobre ella y en el suelo tienen dos hornillos a gas. Es simplemente un cobertizo con el suelo de tierra.
Mientras comíamos empezaron a llegar los demás hijos del colegio, en total son 6: Melisa de 2, Braulio de 8, Fátima de 10, Nelson de 17 y Cinthya de 21. Tienen otra hija de 19 que está estudiando en Puno.
Aprovechamos el rato de la comida para hablar sobre la isla y sobre ellos, así también fuimos cojiendo confianza.

Después de comer nos liamos jugando con los hijos mas pequeños en el patio. Un simple avión de papel y un pequeño balón deshinchado nos tuvieron entretenidos un par de horas. Estas cosas te hacen reflexionar....... igualito que nuestros niños españoles de hoy en día...jejeje

A las 4 quedamos todo el grupo en la plaza para subir al templo de Pachatata y ver la puesta de sol, así que Fátima nos acompañó con el traje típico de la isla. Aunque parezca raro lo usan bastante, es como si en Galicia de vez en cuando fuéramos a trabajar o al colegio con el traje de gallega!.

La puesta de sol sobre el lago Titicaca fue impresionante, tan impresionante como el frío que empezó a llegar al anochecer.
Bajamos corriendo a la plaza donde nos esperaban las familias, todo estaba oscuro porque tampoco hay luz por la calle así que con nuestras linternas buscamos a Fátima y Braulio que nos vinieron a buscar.
Menudos dos trastos más divertidos, durante el camino a casa nos hicieron reír y al llegar nos bailaron durante un rato hasta la hora de cenar. Menudo frío en el patio......pero el cielo estrellado era alucinante, sin contaminación lumínica y a una altitud de 4000 m las estrellas se veían como nunca las habíamos visto.
Cenamos casi sin luz y otra vez tooodo buenísimo, no tendrán muchos recursos pero Emiliana cocina de maravilla.

Después de la cena nos vistieron con los trajes típicos y nos llevaron a una fiesta en el local social donde nos reunimos  todos los grupos para bailar sus músicas y tomar algo.... "otra vez recuerdos de los viajes del grupo, quienes lo han vivido saben de que hablo".

A las 10 nos fuimos a dormir, en la isla como no hay luz se guían por la luz solar, se acuestan pronto y se levantan con el amanecer.
Teníamos una habitacion para nosotros solos, a pesar del frío que hacía fuera dormimos muy bien.
Por la mañana nos aseamos un poco como los gatos porque tampoco tienen lavabo ni ducha, calientan agua en una tina y el resto pues ya os podéis imaginar. Tienen baño pero no cisterna y el papel lo tienes que tirar a una papelera.


Esto del papel es en todo Perú y Bolivia, nunca se tira el papel al water porque se atasca y siempre tienes que ir con un rollo de papel en el bolso porque casi seguro que a la mayoría sitio que vayas no hay papel.
Desayunamos rápido, un pancake y pan con mermelada porque  el barco salía a las 8 con rumbo a Taquile. Nos despedimos de la familia y la madre nos acompañó al puerto.

Fue una gran experiencia que nos hizo reflexionar bastante sobre la sociedad en que vivimos. Somos una  sociedad consumista que no valoramos lo que tenemos y probablemente la mayoría de lo que tenemos ni siquiera nos hace falta.



Llegamos a Taquile, una isla muy parecida a Amantaní pero con la gran peculiaridad de que los hombres son tejedores y se hacen sus propios gorros. Aprenden desde pequeños y te los puedes encontrar tejiendo en cualquier esquina de la isla.
Cuando el hombre es soltero el gorro es principalmente rojo y blanco, pero cuando esta casado es prácticamente todo rojo. Además la destreza a la hora de tejer es una señal para la mujer de quien será o no un buen marido. Las mujeres por su parte tejen para sus maridos los cinturones, hechos con lana y con su propio cabello.
Comimos en un restaurante con vistas al lago, el típico plato del  Titicaca, trucha  a la plancha y después nos esperaban 3 horas de barco para volver a Puno.
Esa noche quedamos para cenar y tomar unas cervecitas con Alejandro y Victoria,  unos amigos españoles que venían con nosotros en la excursión de las islas.
Puno no tiene nada interesante que ver así que muy temprano por la mañana cogimos el bus a Copacabana (ya en la parte boliviana del lago), para pasar allí el fin de semana de relax.
Cambiábamos de país por lo que nos toco pasar la frontera...menudo tumulto de gente, creo que nunca habíamos pasado una frontera así.

Copacabana es bastante animada pero tiene poco que ver, salvo las increíbles vistas del lago y las puestas de sol. Su principal atractivo es que es el punto de salida de las excursiones a las famosas islas del Sol y de la Luna.
Nosotros dedicamos este fin de semana a descansar, visitar la isla del sol, pasear por el pueblo y actualizar el blog.


Lo mejor fue el hotel donde nos quedamos, el hotel Las Olas. Se trata de unas pequeñas casitas en la ladera del cerro Calvario, con vistas al lago y un diseño muy original. Con estufa de leña para la noche, una cama enorme, una hamaca dentro de casa, y un jardincito fuera. Espectacular y lo mejor de todo...barato, estamos en Bolivia

Es la primera concesión que nos damos en el viaje, ya que hemos decidido de vez en cuando dedicar unos días de relax con más comodidades.


Visitamos la isla del Sol en una excursión que sale por la mañana y vuelve por la tarde a Copacabana, aunque la  verdad es que nuestra experiencia no fue nada buena.
El barco supuestamente nos tendría que haber dejado en el Norte de la isla durante un par de horas  y luego llevarnos al Sur para otras 2 horas antes de volver. Pero nuestro capitán le echó mucha cara y se dedicó a subir y bajar isleños en distintos puntos de la isla para sorpresa de todos.
Al final solo tuvimos una hora en el norte para visitar unas ruinas conocidas como el laberinto y la mesa ceremonial y de sacrificios, y menos de una hora en el sur donde habìa otras ruinas, que apenas nos dio tiempo a visitar, así que  nos quedó mucha pena porque lo poco que vimos  nos gustó bastante.


Ya nos habían avisado que en Bolivia llevan otro ritmo, aunque también hay que reconocer que todo es muucho màs barato. Para que os hagais una idea, la excursion a la isla nos salió a unos 4 euros cada uno.

Aun así disfrutamos mucho de nuestro fin de semana de relax y el lunes salimos destino La Paz con las pilas bien cargadas. Nos esperaban un par de días de mucho autobús y poco descanso......

Nos vemos en La Paz