lunes, 9 de febrero de 2015

Polinesia Francesa: 21 días en el paraíso. Parte 1

La Polinesia Francesa es un destino turístico normalmente para gente con bastante dinero, las islas se encuentran en medio del Pacífico  y el hacer llegar las cosas hasta aquí encarece el nivel de vida.
Este país está formado por varios archipiélagos, pero los más conocidos son las Islas Sociedad y las Islas Marquesas.

Nosotros decidimos visitar las Islas Sociedad desde Papeete, capital de Tahiti. Nuestro objetivo es disfrutar de este paraíso de ricos, igual que ellos, pero con presupuesto de pobres ;). A ver si lo conseguimos!!

Para recorrer las islas compramos un Multi-Island Pass de Air Tahiti, por lo que tendremos 6 vuelos para visitar las islas a un precio reducido comparado con el precio individual de cada billete. Si se quieren ver muchas islas y ahorrar tiempo esta es sin duda la mejor opción, pero si se prefiere ver solo 2 o 3 islas la opción barco puede ser mas barata pero mas lenta 
Visitaremos por este orden Tahiti, Huahine, Raiatea, Maupiti, Bora Bora y Moorea.


Realmente Polinesia es bastante extensa y en este mapa podéis ver la superficie que ocupa comparada con Europa. Tahiti se sitúa en París.

Tahiti: capital de la Polinesia Francesa

Es la isla más grande, más desarrollada y donde está la ciudad más importante, Papeete. Entre Tahiti y Moorea se reparten el 75 % de la población de Polinesia.
Pero si buscas sentirte en el paraíso, es la isla menos interesante. Por eso nosotros decidimos solo utilizarla como base  a la ida y a la vuelta de nuestro tour por las islas


Llegamos a Tahiti, y nada mas pisar tierra, nos dan la bienvenida con ukeleles...

Tenemos algun hostel mirado pero sin reserva donde dormir, así que después de sacar dinero en el aeropuerto tomamos un bus al centro de Papeete. Estos buses llamados Le Truck, recorren toda la circunvalación que rodea la isla, te puedes subir y bajar donde quieras, y es de lejos la manera más barata de moverse por Tahiti.
Nos habían dicho que aquí la gente es muy amable y nada mas llegar lo pudimos comprobar por nosotros mismos, el autobusero no tenía cambio así que nos dejo subir gratis.

Es muuy temprano y el bus nos deja en el centro, muy cerca de la oficina de turismo y en cuanto abren aprovechamos para pedir toda la información necesaria. Nos confirman que solo hay un hostel en la ciudad y allí nos vamos. 'Te amo hostel'  es de lo mas barato de la ciudad, unos 45 euros los 2 por una noche en dormitorio compartido y sin desayuno. Lo mismo en España costaría mucho menos de la mitad.
Bienvenidos a Polinesia....veremos si nos podemos ajustar al presupuesto!
Hay que decir que el dueño, un francés retirado, es un encanto y se portó muy bien con nosotros, nos dio un dormitorio de 6 con baño dentro para nosotros solos, así que se podría decir que teníamos una suite privada...jajajaja....pero sin ningún lujo.
Necesitábamos también donde dejar una mochila grande y una pequeña  para ir mas ligeros en nuestros días por las islas.  En el hostel cobran 300 francos por día, pero le caímos bien al dueño y nos lo dejó en 100 por día, un superchollo teniendo en cuenta que en el aeropuerto cobran 800 francos por el mismo servicio.
Muchos franceses llegan a las islas como médicos o profesares ya que Francia les da la oportunidad de venirse durante unos años con un incremento en su sueldo. Algunos viven solo la experiencia y otros acaban retirándose en el paraíso.
Realmente fueron listos estos franceses, se quedaron con un bonita parte del mundo

Tenemos poco tiempo en la isla así que aprovechamos para hacer nuestra visita de rigor al mercado de Papeete.



Es un mercado no muy grande donde principalmente te encuentras puestos de fruta y verduras, bastantes puestos de artesanía y aceites y algunos puestos de pescado fresco, donde llaman la atención los apetitosos cortes de atún rojo, atún blanco y pez espada que utilizan para hacer el 'poisson cru' (atún o pez espada crudo y macerado con limón y leche de coco...buenisimo!!).


En general la fruta y las verduras no son baratas pero siendo grandes productores de plátanos, papayas, piña y mango no podemos quedarnos sin probarlos. 
En cuanto a los plátanos es curioso ver la gran variedad que tienen.
También hay bastantes puestos de artesanía donde se pueden comprar los famosos aceites de monöi de distintos tipos (aunque el más conocido es el de flor de Tiaré), cestas de hoja de palmera, coronas de flores y bisutería hecha con perlas negras (donde una perla de las defectuosas por ser irregulares puede costar unos 10 euros....pero una perla perfecta alcanza el valor de 200 o 300 euros).
No es un gran mercado y puede que sea lo más turístico de la ciudad pero es recomendable ir para tener el primer contacto con la cultura polinesia.

Ya tenemos ganas de sol, así que nos vamos a la playa. Nos subimos a Le Truck con parada en PK 18, playa de Punauia, por fin sol y mar...y unos colores de diferentes azules increíbles. Estamos oficialmente en verano después de unos meses de invierno por América. 
Es una de las mejores playas públicas de Tahiti donde acuden principalmente locales. Arena blanca y mar...que más se puede pedir.
Después de un par de horas de playeo, no podemos castigar mucho mas a nuestra piel blanca como la leche y nos volvemos a la ciudad para darnos un paseo por la zona del puerto.
Como estamos ya en modo verano toca cortarle el pelo a Juan y afeitarle la barba de 3 meses.......parece otro, por fin nota la brisa en la cara jajajaja.... (no me gusta....quiero mi barba otra veeez!!).
Al día siguiente no tenemos mucho tiempo antes de que salga el avión así que dejamos todo listo y nos vamos a hacer unas compras de última hora y a sacar dinero ya que no en todas las islas hay cajeros
Ya en el aeropuerto...sorpresa...o no tanto...retraso de nuestro avión a Maupiti. Otra vez nooooo!
Finalmente la cosa es mucho peor, cancelan el vuelo por mal tiempo y no saben cuando saldrá otro avión a Maupiti, está lloviendo a mares y la pista es demasiado corta para aterrizar. Siendo islas  tan pequeñas ya os podéis imaginar que las pistas están pegaditas al mar.
Mierda, mierda...que hacemos???
Nos pasamos por la oficina de Air Tahiti para ver que solución nos dan, como tenemos billete flexible podemos cambiar el itinerario e irnos a otra isla. Después de estudiar los cambios y de pensárnoslo bien cogemos un avión a Huahine sin tener nada organizado...nos vamos a la aventura!!

Huahine....la isla más salvaje

Llegamos al anochecer y sin sitio para dormir. Los aeropuertos en Polinesia son enanos y practicamente no hay nada, tampoco hay transporte al pueblo así que normalmente los alojamientos te van a recoger.
Por supuesto no había nadie esperándonos, nuestro avión era el último y aún encima llovía así que nos montamos en el único transfer que había. Era de un hotel que ya tenía pinta de caro y no nos equivocábamos. Cuando llegamos la noticia fue....180 euros por noche. Los bungalows estaban bien pero va a ser que no, así que nos vamos a uno que está al lado a probar suerte.



No es que sea muy barato pero si más razonable. Nos quedamos la primera noche en 'Chez Tara', en un bungalow sobre el mar, bastante mono y muy auténtico, por el módico precio de 85 euros con desayuno.
Gran noche con el murmullo del mar y la  lluvia en el tejado, muy relajante!

El sitio es un restaurante que solo tiene un bungalow, la playa que tiene es estupenda y al parecer se come bien, pero muy caro para nuestro presupuesto de un viaje tan largo.
Ya teníamos mirado un camping cercano, así que a la mañana siguiente hablamos con Tara para decirle que lo sentimos pero nos cambiamos al camping. Le debimos caer en gracia porque nos rebajo la noche a unos 67 euros, nos dejó quedarnos hasta media mañana y finalmente nos acercó al camping en coche porque se puso a llover, vamos....que hemos tenido bastante suerte, gracias Tara por acogernos en nuestra primera noche oficial en Polinesia. 
Poco a poco nos estamos dando cuenta que la fama de la hospitalidad y la amabilidad polinesia es real, buena gente y siempre con una sonrisa, también relajados tipo 'me estáaaas estreeesaaaando...' jejejeje

Por fin ya en el camping que queríamos y lloviendo.....veremos si la tienda aguanta. No para de llover en todo el día y hace viento así que nos colocan un toldo de plástico sobre la tienda.
Parece que no hemos empezado con muy buen pie nuestras vacaciones de las vacaciones...con el día gris el mar no tiene esos colores tan característicos.
Pasamos el día en el camping reorganizando el viaje para que no nos pille el toro en la próxima isla mientras charlamos también con la otra gente que como nosotros está a la espera de que mejore el tiempo. Menos mal que tenemos una tiendecita en frente y el día pasa mejor con una cerveza Hinano.

El camping está bastante alejado del aeropuerto y del pueblo pero está en la mejor zona de playa. El coral está bastante cerca y es una zona con algo de rocas, así que estupendo para hacer snorkel, y con playas de arena blanca justo al lado. Todo por el módico precio de unos 24 euros los dos con tienda incluida. No esta nada mal ;))
Los camping en polinesia nada tienen que ver con los españoles, no tienen parcelas, ni tu electricidad, ni nada por el estilo. Son un simple terreno donde puedes poner la tienda donde quieres y en la cocina común tienes algún enchufe y por supuesto no hay iluminación en la zona de acampada, solo tu linterna. Si se viene con la idea de ir de camping es mejor traer tienda ya que practicamente ninguno camping las alquila y es de lejos la forma mas barata de conocer Polinesia.
Campings sencillos a precios no muy baratos. Esto es el lujo polinesio...jajajaja


Al día siguiente la previsión seguía anunciando algo de lluvia así que nos alquilamos un coche para recorrer la isla y no perder el día.

Amanece nublado y con algo de lluvia pero a media mañana esta practicamente despejado... menos mal!

Pasamos por el pueblo de Fare donde podemos ver el ambiente isleño y a los niños locales disfrutando del agua.
De aquí nos vamos a hacer snorkel a un punto recomendado en la guía, aunque hay bastante corriente estamos un buen rato viendo peces de colores. Íbamos en sobre aviso, pero in situ hemos ido comprobando que el coral está en bastante mal estado en Polinesia.

Como no todo va a ser playa nos pasamos por una Marae, la más grande de Polinesia. Las Maraes son centros ceremoniales donde se reunían las comunidades indígenas e incluso se hacían sacrificios humanos, hay que recordar que por estas tierras muchos años atrás el canibalismo estaba al orden del día.

Está bien por ver algo de historia del pueblo polinesio pero nada tienen que ver con los ahus de Pascua con sus Moais.
Son dos culturas muy emparentadas y con muchísimas cosas en común, pero está claro que los primos Rapa Nui fueron mucho más 'creativos' que sus vecinos del pacífico.

Seguimos rodeando la isla y pasamos por uno de los puntos más altos de la carretera. Las vistas son impresionantes, esto si que ya es la  Polinesia de revista. La mezcla de colores te deja embobado un rato largo.

Seguimos ruta en coche mientras nos cruzamos con los animales más curiosos que te puedas encontrar, cangrejos de tierra cruzando la carretera cada dos por tres, gallos y gallinas que salen de la nada, aquí los tienen en libertad como quien tiene un perro. 

En un camino tan entretenido vamos parando en alguna playa y en algunos puntos de la carretera para observar la frondosa vegetación que nos rodea, verde y más verde, mezclado con palmeras y una combinación de azules de cielo y mar!! 
Preciosos paisajes, Huaine es mucho más salvaje y menos explotada que Tahiti.

Antes de anochecer ya estamos en el camping para ver la puesta de sol en nuestra playa.

Nuestro camping y nuestro coche

 Aquí a las 7 es de noche así que a cenar y para cama. La vida se hace con el sol y normalmente a las 9 ya estamos en la tienda para madrugar al día siguiente.

Amanece soleado y despejado por fin!!...así que a las 7 ya hace bastante calor.
Pasamos el día nadando, snorkeleando y tomando el sol en las playas cercanas al camping porque hoy a ultima hora de la tarde cogemos avión hacia Raiatea.

Visitamos también la Marae que tenemos al lado del camping y nos relajamos en la playa hasta la hora de irnos.

Pocos días pero bien aprovechados.Nos ha encantado el primer contacto con la Polinesia auténtica.

Raiatea....más verde y poca playa

Llegamos a Raiatea de noche y lloviendo....la historia se repite...oh no! No hay nadie esperándonos y no hay ni un solo transfer a ningún hotel, así que paramos a unos señores franceses que venían en nuestro avión y que tenían pinta de vivir en la isla, les contamos lo sucedido y llaman a nuestra pensión para preguntar. Sorpresa!, ha habido un lío de emails y tienen lleno para esa noche, por eso no nos han pasado a recoger. Que desastre!
Con la hora que es los señores nos acercan al pueblo y nos dejan en el hotel de una amiga. No tenemos otra opción mejor así que allí nos quedamos solo por una noche.
A la mañana siguiente decidimos alquilar un coche para ver la isla y de paso visitar algún que otro alojamiento de los que teníamos en la lista.
Nuestra primera opción siempre es el camping por el precio más económico, pero en la mayoría de campings no tienen tiendas para alquilar, así que si quieres ahorrar tráete tu propia tienda a Polinesia!.
Realmente no lo pensamos antes de venir, pero nos habría merecido la pena comprar una tienda de campaña en Chile.
Finalmente, nos quedamos nuestras dos siguientes noches en 'Te Ava Piti Lodge', una casa de huéspedes que llevan una pareja de franceses retirados. En cuanto calidad precio es de lo mejorcito.
Ponen a tu disposición kayaks, bicis e incluso máscaras y tubos (teniendo en cuenta que alquilar un kayak o una bici sale caro, acaba compensando). 
Allan y Claudine son encantadores, y te recogen y dejan gratis en el aeropuerto.
Tienen dos habitaciones en alquiler así que compartimos nuestra estancia con una pareja de alemanes que están viajando durante 6 meses, Marc y Theressia. Majísimos también y con los que hemos hecho muy buenas migas.
Después de instalarnos y comer algo cogemos de nuevo el coche para recorrer la costa oeste de la isla. Esta zona es más salvaje, con más vegetación, unos paisajes muy chulos y también más deshabitada. Aprovechamos para ver la puesta de sol antes de volver a casa. Preciosa la luz al atardecer, las puestas de sol en estas islas son cada ves mejores!
Cenamos acompañados de Marc y Teresia, ellos también están de viaje largo, así que acabamos charlando de nuestros respectivos viajes

A la mañana siguiente antes de devolver el coche nos acercamos al mercado para comprar algo de fruta y ver un poco la vida de la ciudad
Nuestro plan para hoy es coger el kayak doble que hay en casa y navegar hasta un motu que tenemos justo enfrente ya que Raiatea no tiene ni una sola playa en la isla principal.
Los motus son las pequeñas islas que rodean la isla principal, que normalmente tienen mejores playas, mejor buceo y están más tranquilos. 
Son muy pequeñas, no hay coches, ni motos y solo puedes llegar por mar. Entre los motus y la isla principal se sitúa el lagoon donde la diferencia de profundidad de unas zonas a otras junto con la luz del sol y la barrera de coral que lo rodea todo crea esos increíbles juegos de colores.
Nos preparamos algo de comer, cogemos el equipo de snorkel y nos vamos remando al motu. El viaje es genial y después de unos 25 minutos muy divertidos llegamos a la islita paradisiaca de enfrente. 
Nada mas llegar damos un paseo de reconocimiento alrededor de la isla, es tan pequeñita que en unos 15 minutos la ves entera.
La isla esta llena de locales que van con sus barcas a pasar el día, aquí son vacaciones escolares y a pesar de ser lunes la isla está de lo mas animado. 
Con gafas y tubo en mano entramos a snorkelear por la zona de coral y una vez mas, el coral nos decepciona bastante aunque sí hay un montón de peces de todos los colores y tamaños. 
La claridad del agua, y el azul que tiene cuando te alejas un poco del motu es espectacular.
Muertos de hambre después de tanto ejercicio sacamos nuestros 'tapers'. Realmente somos los únicos turistas de la isla y unos amables locales nos regalan un mango, una papaya y una banana. 
La verdad es que la gente de polinesia es siempre muy amable, simpática y sonriente...será porque viven en el paraíso?
Después de unas horas muy entretenidas nos volvemos en el kayak, la vuelta es un poco más dura porque hay bastante corriente y estamos cansados, pero conseguimos llegar sin problemas. 
Claudine y Allan nos invitan a las dos parejas a un aperitivo al atardecer para charlar un poco. Son muy majos y es todo un detalle.
Nos preparan un ponche de papaya y fruta de la pasión con canela, angostura y algo de alcohol (buenísimo, tomamos nota de la receta) y nos ponen también algo de picoteo...así que allí nos pasamos 2 horas largas de palique. 

Ultimo día y queremos aprovechar bien la mañana ya que nuestro avión sale a las 14:00. Cogemos las bicis para subir al monte Tapioi y poder ver las vistas de toda la isla.
Dejamos las bicis al principio de la subida para subir andando. El camino es fácil y no muy empinado, pero con el calor que hace se hace bastante duro.......aunque finalmente lo compensan las vistas que tienes desde allí.
Realmente son imponentes, se ven muy bien los motus y el lagoon con sus colores e incluso se alcanzan a ver las otras islas: la vecina Taha'a, Bora Bora y a lo lejos la pequeñita Maupiti, nuestro próximo destino.
Nos hemos entretenido demasiado y finalmente bajamos casi corriendo porque vamos justos de tiempo, subimos a las bicis para ir a toda leche de vuelta a casa.
 Una ducha y para el aeropuerto con Marc y Theresia que también pasaran unos días en Maupiti en una pensión cercana a la nuestra.


 Esta vez salimos para Maupiti sin retrasos!

Información viajera

Tahiti

Dormir: 
Te amo hostel: De lo mas barato en el centro de Pappete. El sitio no esta mal pero solo lo recomendaríamos para una noche o como mucho dos. El dueño es muy amable y guardan el equipaje. bajo llave por un bajo precio para ser polinesia.No tienen wifi

Comer:
Cada noche se montan puestos callejeros cerca de la oficina de turismo

Transporte polinesia
Nosotros usamos el billete Multi-island tour de Air Tahiti

Nota:
Internet gratis 30 min en la oficina de turismo de Pappete

Huaine

Dormir:
Camping Hiva Plage: Un camping modesto con una situación privilegiada. Esta bien de precio pero compensa llevar tienda propia (las que tienen en alquiler son pequeñas). Te recogen en el aeropuerto por un módico precio y no tienen wifi gratis.

Raiatea

Dormir:
Te Ava Piti Lodge: Es una casa de huéspedes muy recomendable y de lo mejorcito en cuanto a calidad precio en la isla. Ofrecen gratis el transfer de ida y vuelta al aeropuerto, muy buen wifi, bicicletas, kayaks e incluso tubo y mascara. También tienen una cocina y zona de estar en la terraza para los huéspedes. El baño es compartido para las dos habitaciones que tienen en alquiler.
Allan y Claudine son encantadores


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